Crónicas paraguayas

miércoles, 5 de agosto de 2009


por Carlos Moreira

1.- En el camino desde el aeropuerto de Asunción hasta el centro de la ciudad, es posible admirar el edificio de la CONMEBOL, moderno y rodeado de un verde parque. En él luce la escultura de una enorme pelota. El fútbol, al igual que en el Río de la Plata, es aquí pasión nacional. Hoy Paraguay está en los primeros planos del fútbol sudamericano. El camino ascendente comenzó en 1979, cuando Olimpia ganó por primera vez la Copa Libertadores. El director técnico del campeón, recién llegado a estas tierras desde Uruguay, se llamaba Luis Cubilla. Estos días lo vi continuamente en la TV, a treinta años de la hazaña, hablando de ella y de su pasión por el fútbol. Aquí lo quieren mucho, tanto que ya es una gloria del fútbol paraguayo.


2.- La Plaza Uruguaya, a pocas cuadras de la Casa de Gobierno, esta hoy ocupada por decenas de precarias carpas de plástico negras, donde viven unos quinientos indígenas que reclaman tierras y cambios en la dirección del Instituto Paraguayo del Indígena. Viven en condiciones infrahumanas, las mismas que tienen en su lugar de origen. Hace casi tres meses que están acampando en la capital, y esta semana murió de frío un niño de dos años. Reemplazaron a otros cientos de acampantes, que volvieron al Chaco luego de obtener satisfacción a algunos reclamos. “Esto comenzó hace dos años, durante el gobierno de Nicanor (Duarte Frutos)”, me dice un taxista, que tiene allí su parada. “En realidad esto empezó hace como quinientos años”, pensé, cuando Cristóbal Colón dijo “los indios son la primera riqueza de las Indias” y comenzaron a despojarlos de la tierra y someterlos como esclavos.


3.- Ycuá Bolaños era un supermercado con patio de comidas, donde hace cinco años murieron cuatrocientas personas, atrapadas entre el fuego y el humo luego que sus dueños, la familia Paiva, ordenara cerrar las puertas con el pretexto de evitar que la gente se fuera llevando los artículos sin pagarlos. El martirio de los familiares de las víctimas parece no tener fin. Al comienzo del juicio decenas y decenas de jueces se declararon no competentes para abordar la causa, en el 2006 un tribunal declaró que no se podía probar que los dueños del supermercado hubieran ordenado el cierre de las puertas, y la lectura de la sentencia por “homicidio culposo” tuvo que ser suspendida al iniciarse un asonada popular que culminó con represión policial, heridos y detenidos. Esta semana, se cumplían los cinco años que marca la ley para una sentencia definitiva, y la causa estaba a punto de prescribir. Luego de cartas del presidente Lugo y de la Cámara de Diputados del Congreso Nacional instando a evitar esa prescripción, la Suprema Corte de Justicia decidió prolongar su tratamiento hasta el 2010. Los familiares no están conformes, quieren una condena definitiva, y que los Paiva, padre e hijo, paguen por lo que hicieron. La impunidad sobrevuela. El sábado pasado, Silvio Rodríguez cantó ante miles de asunceños en un espectáculo libre y gratuito, y dedicó Unicornio Azul a las víctimas de Ycuá Bolaños.


4.- Stroessner murió en 2006 en Brasilia, pero su dictadura de treinta y cinco años dejó una huella profunda en Paraguay. Todos tienen algo para decir, por ejemplo la vergüenza que se siente con “los archivos del terror” del Plan Cóndor.

El día que mataron a Somoza en 1980, fue evidente que Stroessner también era vulnerable, y ahí comenzó su final. En 1987 la visita de Juan Pablo II se convirtió en una fiesta para la oposición, y dos años después, el General Rodríguez, su consuegro, lo destituyó en un golpe de Estado palaciego que costó cien muertos entre leales y golpistas en las filas del ejército paraguayo. Dicen que cuando estaba el dictador, el predio de la casa presidencial era cuidado de forma permanente por un batallón de cientos de soldados. Hoy, el Presidente Lugo tiene la discreta custodia del Regimiento de Escolta Presidencial, que tiene su sede a unas cuantas cuadras de la casa.


5.- Después de los escándalos en su vida privada, Lugo recibió un inesperado oxígeno de parte de Lula con la firma de un acuerdo de treinta y un puntos que contempla algunos de los reclamos paraguayos sobre Itaipú. Claro que no todo será tan rápido, pues los mismos deben ser ratificados por el Congreso brasileño, y dicen en Asunción que los “portugueses” suelen ser muy difíciles a la hora de negociar. Parece que ceden, que reconocen la “estafa” cometida, pero en algún momento siempre irrumpe la histórica pretensión imperial sobre el Paraguay. La misma que en el siglo pasado juntó a sus socios Argentina y Uruguay y prácticamente convirtió a Paraguay en una ficción de país. El recuerdo de esa guerra aún está vivo en Paraguay. Será por eso que hace un año, el día de la asunción de Lugo, Eduardo Galeano pidió perdón en nombre de los uruguayos. Seguramente lo mismo hubiera hecho José Gervasio Artigas, quien aquí vivió sus últimos años en paz, en este rincón profundo, mágico y todavía olvidado de la Patria Grande.

14 comentarios:

Mario dijo...

muy buenas las crónicas, dan ganas de emprender el viaje !!

Sara dijo...

no aprendiste nada de guaraní?

Angeles dijo...

Carlos:

me emocione mucho leyendo tus crónicas, gracias y felicitaciones

Anónimo dijo...

Estimado Carlos: Excelente la cronica del Paraguay! Como Ud. sabra yo estuve viviendo y viajo continuamente a Asuncion. Coincido plenamente en toda la descripción!
un gran abrazo
Nicolás Klauss

Anónimo dijo...

Tan presente está la Guerra de la Triple Alianza que a los argentinos, en la calle les siguen diciendo "curepa de m...".
Curepa (piel de chancho) hace referencia al cuero que se usaba en la confección de las botas de los soldados "porteños" participantes de dicha guerra.
Hace unos días recibimos ese mote, merecidamente desde el punto de vista histórico, tres uruguayos residentes en Formosa, que viajábamos en una camioneta con chapa argentina.

eljopo dijo...

MUY BUEN MATERIAL INTERSANTISIMO!!
gracias a todos por este blog y a Carlos Moreira & cia por abrirlo y mantenerlo
Una cronica enriquecedora que ayuda a conocer y acercarce un poco mas a este pueblo humilde trabajador y lleno de musica y color con una cultura propia con su idioma y ese pasado triste
de esta parte de nuestra America ,que deberiamos conocer mejor
gracias

Anónimo dijo...

Hola Carlos,

tu blog es excelente, me gustan todos los trabajos, me parecen super interesante, felicitaciones

Manuela Silva (Brasil)

Graciela dijo...

Carlos, creo que con tus crónicas logras el efecto contrario, que nadie se interese por averiguar algo mas de Paraguay. Al menos eso pienso yo

Anónimo dijo...

Los argumentos son válidos para atraer hacia una reflexión sobre Paraguay, pero creo que no es necesario algunas referencias que se hacen a los españoles y los brasileños...

Silvia dijo...

Están muy buenas las crónicas Abrazo

Matías dijo...

gracias carlos, muy bueno

Carmelo (desde Brasil) dijo...

excelentes las crónicas y el blog.

Eli Orion dijo...

gracias por las crónicas, no conozco y me gustaría conocer Paraguay, siento que valdría la pena

Julio (Montevideo) dijo...

Estimado Carlos: gracias a sus crónicas me enteré de muchas cosas que pasan en Paraguay, no deje de escribirlas si visita nuevamente ese país, gracias